Desde mi pueblo se pude dar cuanta las pocas ganas que tienen de cambiar la educación quienes están al frente de la educación.
Los responsables no solo son de ellos también de quienes no reclamamos a un derecho de educarnos de manera digna y sin restricciones a la cultura, idioma o religión.
Ahora al cabo de 18 años de educarme en instituciones públicas y privadas he llegado a la conclusión que todavía necesito de conocimiento científicos, y actualizarme constantemente para poder afrontar los cambios de la tecnología que día a día crece aceleradamente.
Pero ¿qué pasa en las instituciones públicas de la educación?, después de un largo análisis en mi pueblo con algunas personas hemos llegado a la conclusión de que, en estas instituciones existen personas que no se actualizan a los tiempos.
Con mas de 30 años en el magisterio, con altura de general bravo por los años de servicio, ganan el sueldo sin hacer absolutamente nada, quitando las partidas para nuevos profesionales gustosos de impartir sus enseñanzas.
Sin actualización de conocimientos, sin planificación de actividades, sin la buena predisposición de los educadores antiguos en especial a colaborar por la educación, no queda mas remedio que este “profesor” sea asignado materias sueltas y de “poca importancia” para los estudiantes, y estos valiéndose de los mismos defectos de los profesores, realizan “trampas” en los exámenes y actividades que realizan los alumnos.
Como “dicen” que no pueden votarlo, cambiarlo o jubilarlo entonces toman la decisión es que aquel profesor no haga nada, y se gane la plata solo por llegar y firmar la hoja de asistencia.
Eso es lo que pasa con la mayoría de profesores de los colegios y escuelas públicas, amparados en sus años de servicio siguen “trabajando” en la institución sin hacer nada, gananado gratis, con buen sueldo, sin dejar que entren nuevas personas con ganas de enseñar sus conocimientos.
Llamado a las instituciones educativas de mi país para que tomen rectificaciones y que estas personas “lamentablemente” deben ser removidas si no cumplen una planificación y actualización de conocimientos.
A los rectores de los colegios, a los directores de educación, si queremos que cambiemos de pensamiento los ecuatorianos cambiemos la educación y pongamos gente que realmente desee trabajar por darnos una educación de calidad para todo el pueblo.
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Archivado bajo: Critica, Ecuador, Educacion Bilingüe | Etiquetado: Critica, Ecuador, Educación, Educacion Bilingüe, Gente, Loja, San Lucas
























Hola, estoy completamente de acuerdo con tus opiniones acerca de algunos docentes que no tienen la vocación para realizar esta labor que es ardua, pero gratificante, ni mucho menos por mejorar y cambiar la realidad.
Yo soy docente recién licenciada, tengo muchas ganas de mejorar como profesional y como persona, y espero que esta nueva generación de profesores a la que pertenezco pueda cambiarle la cara a la educación en latinoamérica y borrar de a poquitos esos sentimientos de frustración y de decepción que provoca nuestra situación educativa actual.
Un saludo.
[...] ¿Qué pasa en las instituciones públicas de educación en Loja? [...]
Bien hecho. Mira la referencia desde Voces Lojanas.
Con el proceso que se dio hace poco, tanto directores de escuelas como rectores de colegios serán removidos o ratificados dependiendo de sus conocimientos, cursos, etc. Espero que esta nueva ola por lo menos la parte administrativa y de gestión interna impulse a la educación.
Otro punto a tomar en cuenta es la solicitud que hizo el ministerio de Educación a todos los maestros para ser evaluados. De esos maestros solo un pequeño porcentaje se apunto voluntariamente, queda claro que la gran mayoría no está actualizada peor capacitada para seguir ocupando sus cargos. La medida de evaluación a los maestros debería ser obligatoria, y me refiero a aquellos que están en sus cargos este momento.
No deberían temer ni polemizar aquellos que están en contínuo aprendizaje y comparten sus conocimientos con sus alumnos.
Saludos.
Definitivamente, la evaluación ha sido satanizada. El que se siente capaz, entonces no tiene nada de qué preocuparse, ¿no es así? Además, la evaluación permite que se haga carrera en una institución y poder obtener los niveles dentro del escalafón magisterial. Eso es meritocracia y no argollas ni tarjetazos. Deberíamos luchar por que la evaluación sea una cultura en la educación latinoamericana.
Desde Perú, un saludo.
Nuestro país está plagado de centros educativos privados que ni siquiera tienen infraestructura sino que en simples casas se dictan clases en cuartos a 20 o 30 alumnos como si fuesen costal de papas y encima cobran por un mal servicio que les parece visitar esta web http://anticorrupcionecuador.blogspot.com/, y revisen un poco sobre cómo funcionan ciertos centros educativos y aquellos dueños pertenecen o son miembros del CONESUP y CONEA que vergüenza donde hemos llegado, es pura corrupción.
[...] La educación en mi país (en mi pueblo) [...]